InicioArtículosEl Entorno como fuente de bienestar en el Modelo MBO

El Entorno como fuente de bienestar en el Modelo MBO

La OMS define el bien­es­tar como un esta­do pos­i­ti­vo que exper­i­men­tan los indi­vid­u­os y las sociedades. Al igual que la salud, es un recur­so para la vida cotid­i­ana y viene deter­mi­na­do por las condi­ciones sociales, económi­cas y medioam­bi­en­tales. Es decir, lo que actual­mente cono­ce­mos como los tres pilares de la sosteni­bil­i­dad ASG (o en ESG en inglés), tiene mucho que ver con el bien­es­tar.

En esta pub­li­cación vamos a cen­trarnos en el primer pilar: Ambi­ente o Envi­ron­ment y a analizar cómo con­tribuye al bien­es­tar y cómo las orga­ni­za­ciones pueden incor­po­rar­lo a su Mod­e­lo de Gestión del bien­es­tar.

El Ambi­ente o Entorno es una de las dimen­siones de acción del Mod­e­lo MBO de Bien­es­tar Orga­ni­za­cional. Cuan­do hablam­os de entorno nos refe­r­i­mos a todo aque­l­lo que que­da más allá de las fron­teras de la orga­ni­zación con relación al medio físi­co y social de la comu­nidad.

En este sen­ti­do, si des­glosamos la dimen­sión, podemos iden­ti­ficar diver­sos ámbitos en los que la orga­ni­zación puede tra­ba­jar:

  • Entorno físi­co: el pro­pio entorno de tra­ba­jo puede actu­ar como palan­ca moti­vado­ra del bien­es­tar. Los aspec­tos rela­ciona­dos con el con­fort de las insta­la­ciones, el entorno del cen­tro de tra­ba­jo, si ofrece espa­cios abier­tos, espa­cios verdes, etc. Así mis­mo, toda con­tribu­ción de la orga­ni­zación a la reduc­ción de la con­t­a­m­i­nación y la degradación del medio ambi­ente con­tribuye a la mejo­ra del bien­es­tar ya que reduce los efec­tos per­ju­di­ciales de los con­t­a­m­i­nantes sobre la salud de las per­sonas.
  • Sociedad: exis­ten diver­sas evi­den­cias de que las actua­ciones de vol­un­tari­a­do[1] sug­ieren ben­efi­cios para el bien­es­tar de los tra­ba­jadores.
  • Clientes: a través de los pro­duc­tos y ser­vi­cios las orga­ni­za­ciones pueden con­tribuir a la mejo­ra del bien­es­tar de sus clientes y a la sat­is­fac­ción, por ende, de sus tra­ba­jadores. Este ámbito está rela­ciona­do con el alin­eamien­to de los val­ores orga­ni­za­cionales con los de las per­sonas tra­ba­jado­ras. El propósi­to orga­ni­za­cional es hoy en día un fac­tor difer­en­cial que con­tribuye a la atrac­ción y reten­ción de tal­en­to.
  • Provee­dores: no podemos olvi­darnos de nues­tra cade­na de sum­in­istro. Tra­ba­jar en una orga­ni­zación que vela por el bien­es­tar de sus tra­ba­jadores, pero que, a cam­bio, trasfiere el ries­go o las condi­ciones más penosas a la cade­na de sum­in­istro, sería una inco­heren­cia y un fac­tor que jue­ga en con­tra del pro­pio bien­es­tar orga­ni­za­cional por la fal­ta de coheren­cia. Con­sciente de ello, uno de los fac­tores difer­en­ciales del Mod­e­lo MBO, es pre­cisa­mente la trasfer­en­cia de req­ui­si­tos a la cade­na de val­or, definien­do req­ui­si­tos especí­fi­cos al respec­to para cada niv­el de cer­ti­fi­cación:
    • Niv­el bási­co: infor­ma a los provee­dores sobre las prác­ti­cas en gestión de bien­es­tar.
    • Niv­el inter­me­dio: se fomen­tan prác­ti­cas de bien­es­tar con los provee­dores
    • Niv­el supe­ri­or: con­sid­era el Bien­es­tar Orga­ni­za­cional como aspec­to en la homolo­gación de provee­dores.

La dimen­sión entorno es, sin embar­go, una de las menos tra­ba­jadas a niv­el de bien­es­tar, debido prin­ci­pal­mente a dos motivos: en primer lugar el desconocimien­to del impacto de las actua­ciones sobre el bien­es­tar de las per­sonas tra­ba­jado­ras y en segun­do porque las medi­das no sue­len depen­der direc­ta­mente de las áreas de Recur­sos Humanos o Seguri­dad Lab­o­ral que son las que nor­mal­mente lid­er­an los aspec­tos de bien­es­tar.

Sin embar­go, los diag­nós­ti­cos sue­len mostrar el interés de los tra­ba­jadores por los diver­sos ámbitos engloba­dos en esta dimen­sión. El niv­el de pri­or­i­dad aso­ci­a­do a los aspec­tos de la dimen­sión entorno depen­derá obvi­a­mente de las cir­cun­stan­cias de cada orga­ni­zación, pero es impor­tante con­sid­er­ar­lo a la hora de realizar el diag­nós­ti­co, tan­to durante las entre­vis­tas a los agentes clave como en la encues­ta de detec­ción de necesi­dades.

[1] Resul­ta­dos de bien­es­tar de los emplea­d­os a par­tir de inter­ven­ciones de salud men­tal a niv­el indi­vid­ual: evi­den­cia trans­ver­sal del Reino Unido. Well­be­ing Research Cen­tre, Uni­ver­si­ty of Oxford. William J. Flem­ing.

Ele­na Cas­tro – OHSE Lead Audi­tor

 

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